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miércoles, 25 de abril de 2018

Geckos domésticos cuidados


Los geckos son reptiles escamosos que habitan en climas cálidos y templados de todo el mundo, en el caso del gecko leopardo, predominan fundamentalmente en zonas desérticas y semidesérticas de Irán y Pakistán. En Europa los geckos son las conocidas salamanquesas.
Si bien se trata de un lagarto, tiene sus propias particularidades que lo diferencian de otros de su especie.
Son animales de hábitos nocturnos y a diferencia de otros lagartos se comunican con ruidos chirriantes. Se caracterizan por estar dotados de llamativas manchas sobre una piel colorida, dentro de una gran variedad cromática. Tienen la capacidad de escalar por superficies lisas verticales gracias a unas almohadillas adhesivas que tienen las bases de sus patas. Existen ejemplares de hábitos diurnos que requerirán ciertos cuidados especiales en cuanto a la recreación del ambiente donde van a ser alojados.
La cola se puede auto-seccionar como sistema de defensa en caso de amenaza o peligro. Hay ejemplares que tienen facultades para mimetizarse con el entorno y pasar más desapercibido, con lo que le faculta para protegerse frente a depredadores y para capturar con facilidad sus presas.
Debido a su fácil mantenimiento y reproducción en cautiverio, se ha convertido en una mascota doméstica para muchas familias en los últimos tiempos.
Se trata de un reptil de fácil manipulación debido a su docilidad, por lo que no presenta ningún inconveniente relacionado con la agresividad.
Existen una gran variedad de especies, algunos llegan a presentar coloridos muy llamativos que les dotan de singular belleza y admiración entre los aficionados a este tipo de réptil.

Alojamiento de nuestro gecko

Teniendo en cuenta la gran variedad de especies, debemos asesorarnos de las costumbres del ejemplar que pretendemos adoptar para planificar su alojamiento en optimas condiciones y sin cambiar sus hábitos naturales, que repercutiría negativamente en su salud. A continuación facilitamos información general sobre los cuidados que requieren las especies más habituales y de fácil adquisición en tiendas especializadas de reptiles.
La temperatura ideal de su hábitat doméstico debe rondar entre los 25º y 32ºC, por las noches descenderá tal y como ocurre en su hábitat natural. Debemos disponer de una fuente de calor con termostato para conseguir una optima regulación del ambiente del terrario (focos especiales o placas de calor). La humedad debe estar en el rango de entre 40 y 65%. Durante el cambio de piel, en el que se empieza a poner blanquecina es de obligado cumplimiento subir la humedad a entre el 80 y 85%.
En el terrario insertaremos troncos, rocas, plantas y alguna cueva para mantener su intimidad. El sustrato para el suelo ha de ser acorde con la especie. La ventilación es importante y podemos conseguirlo con rejillas incorporadas en el terrario. Las urnas de cristal son las más recomendables por su fácil limpieza y para evitar que el animal se pueda escapar.

Salud de los geckos

Como cualquier reptil, son animales delicados que requieren inspecciones diarias, limpieza del entorno, alimentación equilibrada, optima temperatura y alcanzar el nivel de humedad requerida por la especie. Una manipulación excesiva y la agrupación de muchos ejemplares en un mismo espacio repercute negativamente en su salud dada sus altas dosis de territorialidad.
Entre las patologías más frecuentes destacan los trastornos digestivos, enfermedades respiratorias, falta de calcio y parásitos intestinales. La revisión veterinaria es importante para prevenir enfermedades en el reptil.

Información taxonómica

Reino: Animalia, animales
Subreino: Eumetazoa,  eumetazoos
Filo: Chordata, cordados
Subfilo: Vertebrata, vertebrados
Clase: Reptilia, reptiles
Orden: Squamata, escamosos
Suborden: Lacertilia, lacertilios o lagartos
Infraorden: Gekkota
Familia: Gekkonidae, gecónidos.

El zorro polar: características, alimentación y hábitat

Como su nombre indica, el zorro polar, o zorro ártico, vive en las latitudes situadas más al norte de nuestro planeta. Este animal es un ejemplo de perfecta adaptación a su hábitat, por lo que te invitamos a descubrir cómo es y cómo vive esta especie de zorro.

Características del zorro polar

El zorro polar es un poco más pequeño en tamaño que otros familiares cercanos suyos: mide entre 35 y 55 centímetros de largo, sin contar con la cola y pesa una media de tres a cuatro kilos.
En cuanto a sus características físicas, les hace fácilmente reconocibles su pelaje blanco. En realidad, solo son totalmente blancos cuando es invierno, ya que en verano se vuelven de color pardo o gris. El color de su pelaje es una de sus grandes estrategias de supervivencia, ya que se camufla con el color del suelo: nieve o piedra.
En proporción a otros zorros, tienen las orejas más pequeñas y el morro menos afilado: así pierden menos calor y pueden sobrevivir a temperaturas tan bajas. Tiene la planta de los pies cubierta de pelos para no resbalar en el hielo.
La cola es larga y muy esponjosa. No solamente les ayuda a mantener el equilibrio cuando saltan o corren, sino que también la emplean como manta cuando tienen que dormir.
La época de cría empieza más tarde que la de otros animales, pero el zorro polar lo compensa con camadas muy numerosas: pueden tener más de diez crías en una sola camada.
Zorro polar: alimentación

Alimentación y comportamiento

El zorro polar también es un animal nocturno, como sus parientes que viven más al sur. Sin embargo, si viven en zonas despobladas se les puede ver también activos durante el día.
A pesar de que pueden cazar, optan por ser carroñeros siempre que tienen la oportunidad. Suelen rondar las zonas por las que los osos polares cazan para aprovechar los restos de sus presas. Si no encuentran nada para comer, suelen cazar pequeños mamíferos como lemmings, ratones o aves acuáticas. En momentos excepcionales en los que no encuentran nada de carne, se alimentan de bayas o algas.
El zorro polar es un animal muy activo y uno de los pocos que viven a su latitud que no hiberna ni emigra cuando llega el invierno. Está tan bien adaptado al frío que sorporta las bajas temperaturas, aunque se puede resguardar en madrigueras que cava en la nieve si se desata una tormenta o ventisca.
Es un animal social que vive en grupos ,aunque sale a cazar o buscar comida en solitario. El zorro polar vive en madrigueras excavadas en la tierra, que pueden llegar a ser muy complejas, y con múltiples entradas y salidas. Estas madrigueras pueden ser usadas durante décadas por diferentes generaciones de zorros.
Es habitual que los zorros polares sean monógamos y que cada pareja reproductora cuide de los cachorros hasta que se puedan valer por sí mismos. Los zorros que no se reproducen esa temporada actúan de vigías y protectores de las madrigueras para facilitar que los cachorros sobrevivan.

Hábitat del zorro polar

El zorro polar vive en los territorios más al norte del planeta, pertenecientes a América, Europa y Asia. Además, también vive en las islas del círculo polar ártico, a las que hace cientos de años se podía llegar caminando. Solo en zonas de Siberia se le puede encontrar un poco más al sur.
Zorro polar: hábitat
Los ecosistemas en los que suele habitar son la tundra y los bloques de hielo, a pesar de que a veces se le ve en los bosques boreales. Además de vivir en la costa, también vive en las montañas cientos de metros por encima del nivel del mar.
Estos ecosistemas tienen varios elementos en común: las temperaturas son extremas, se componen de grandes llanuras cubiertas de nieve en gran parte del año y hay pocos árboles u obstáculos, excepto en las taigas. En esta clase de hábitats es donde el zorro polar se encuentra más cómodo y puede proliferar.
Por eso, en general, el zorro polar no se encuentra en peligro. En concreto, la población de Escandinavia sí se considera amenazada: están protegidos contra la caza, pero el zorro rojo, uno de sus depredadores, les está ganando terreno. Se supone que se debe al cambio climático y la pérdida de hábitat nevado, pero hay otros factores a tener en cuenta.
El zorro polar es un ejemplo de animal perfectamente adaptado a su hábitat: tanto su físico como su comportamiento están orientados a sobrevivir a uno de los climas más extremos del planeta. Quizás por eso no se encuentra en peligro de extinción, aunque se siguen sus movimientos con cuidado por si hubiera que alarmarse en un futuro.

lunes, 23 de abril de 2018

Ideas para mejorar la jaula de tu cobaya

Las cobayas son animales sociales, agradecidos y expresivos. Se conforman con poco para vivir, pero puedes mejorar la jaula de tu cobaya de manera sencilla y aumentar así su calidad de vida.

Antes de mejorar la jaula de tu cobaya

Para poder mejorar la jaula de tu cobaya, antes tienes que asegurarte de que la jaula que tiene cumple con sus necesidades básicas. Por ejemplo, no hagas que el roedor viva en una pecera: genera mucha humedad y es necesario que esté en un espacio abierto, como una jaula con barrotes.
Otro de los requisitos básicos son los cuencos para la comida: dos si además de las verduras frescas le das pienso, para que no se mezclen y se estropeen. Las cobayas suelen usar bebederos de bola, aunque unas pocas prefieren un cuenco; de cualquier manera, haz que siempre tenga agua fresca y limpia a su disposición.
Algunas jaulas se venden con un compartimento especial para el heno: aunque tu jaula no lo tenga, no olvides que la base de la dieta de las cobayas es el heno seco. Tanto si se lo depositas en el suelo, como si usas una henera, es imprescindible que tu cobaya tengo acceso siempre a él.
Ruidos en cobayas: significado
Para terminar, a las cobayas les gusta dormir refugiadas en una caseta. Por lo menos debería tener un escondite hecho de madera, o de algún material que se pudiera roer, para que pudiera descansar.
Una vez tengas todos estos elementos básicos, puedes empezar a pensar en cómo mejorar la jaula de tu cobaya.

El sustrato

El suelo de la jaula debería ser liso y sin rejas. Además, debe tener un sustrato absorbente que pueda eliminar o contener toda la humedad que vaya a generar tu roedor. Hay muchos tipos diferentes de sustratos para roedores, pero si quieres mejorar la jaula de tu cobaya puedes pensar en probar suelos nuevos.
Evita hacer el suelo de la jaula de heno: para las cobayas es comida, no un sitio donde pisar y hacer sus necesidades. Existen pellets de paja prensada, de papel reciclado… Busca un tipo que no sea tóxico y que sea cómodo para la cobaya y prueba si le gusta.

Los juguetes

Una de las maneras más fáciles que tienes para mejorar la jaula de tu cobaya es añadirle juguetes o distracciones. Los juguetes deben ser aptos para ser roídos, por lo que pudiera pasar, cómodos de usar y sin partes desprendibles que se pudiera tragar el animal.
Juguetes para cobayas
Descarta las ruedas de ejercicio, ya que les hacen mucho daño en la espalda; están diseñadas para hámsters, que son animales completamente diferentes. En cambio, apuesta por túneles, hamacas, barritas de cereales para roer y diferentes pisos para subir y bajar. Las cobayas no necesitan hacer demasiado ejercicio físico: son animales tranquilos.

Mejores cuencos

Muchas cobayas vuelcan su comida y la desperdigan por el suelo. El pienso es seco y no da olores, pero la verdura fresca en seguida empieza a pudrirse, especialmente cuando los roedores la esconden dentro de las casetas o incluso debajo de los propios cuencos.
A tu cobaya y a ti podría seros más útiles unos cuencos más pesados, con una forma que no permitiesen ser volcados o, incluso, fabricar unos recipientes que se aten a los barrotes de la jaula. Este detalle puede facilitaros mucho la limpieza a tu roedor y a ti.

Añade pisos y aumenta la superficie

Si crees que la jaula de tu cobaya ya tiene todo lo expuesto anteriormente, puedes plantearte aumentar su superficie. A estos animales no les gusta trepar y son más bien torpes, pero muchas jaulas permiten construir un segundo piso al que se acceda mediante una rampa.
Cuánto más espacio tenga la cobaya para caminar y explorar, mejor se sentirá. Además, así puedes añadirle más juguetes o casetas sin entorpecerle el paso. Aunque parezca paradójico, con más espacio puedes dedicar una esquina a la comida y así será más fácil la limpieza.
Las cobayas son pequeños roedores cariñosos, expresivos y simpáticos. Necesitan pocas comodidades para vivir felices, pero siempre podemos crearle mejores jaulas y darles más juguetes para que se entretengan.No olvides darle una alimentación adecuada y mantener la higiene de tu jaula para disfrutar de tu roedor durante muchos años.

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